En cada primavera te veo venir a mi, como vienen las almas que viven para siempre en nuestro corazón.
Así con el viento y con el sol vienes por el camino como las flores de malvas o las amarillas del diente de león.
Vienes vestida de 15 años con tu gran sonrisa y un jazmín en el pelo, tal como te has quedado en mi corazón.
Por eso te escribo un poema lleno de primavera en flor.




