La Candelaria

Los pájaros esperan el atardecer

estáticos en las ramas desnudas,

la tarde rueda lenta, sin prisas.

La mar prepara su cuenco húmedo

para guardar al sol en un lecho de nubes.

La soledad del muelle se llena

salitre, sol, rumor a mar.

En esa calma fría, acogedora y húmeda

se puede soñar.

Soñar mil cosas, o sólo…

las que tu alma quiera crear.

Respirar el aire frío de la Candelaria

junto a la mar,

es estar con tu amada,

acariciar horizontes lejanos,

temblorosos de sol y mar.

Caminos de luz en el agua

deja tus sueños y tu alma volar.