LETRAS QUE SON PALABRAS, PALABRAS QUE SON MANOS

Letras constructoras de palabras. Sois como los dedos de una mano. Sin letras no existen las palabras.

Cuando las palabras son susurradas, las letras se convierten en notas musicales. Dedos o notas musicales, siempre las palabras son capaces de acariciar cuerpos y almas.

Hay algunas que golpean y hacen daño, en estas prefiero no fijarme.

A mi me agradan las palabras que son manos abiertas y suaves, las que están siempre listas para deslizarse por una cara o un cuerpo desnudo, lentas, tiernas y cálidas.

Manos de palabras que acarician, las que dejan la piel erizada, los ojos entrecerrados y la boca entreabierta, mitad suspiro mitad éxtasis.

Hay letras que forman una palabra que lo abarca todo, lo envuelve todo y es todo.

Comienza por la letra “a”, la que manuscrita es un círculo al que agregamos un sólo brazo a su derecha, curvado extendiéndose al cielo. Este brazo se une a la letra “m”, la que manuscrita parece un puente de tres arcos por donde seguramente pasa río caudaloso, el último brazo del puente queda listo para unirse a un camino. Una vez del otro lado del río nos encontramos con la sensual “o”, formada por dos círculos uno grande que contiene al pequeño a modo de cabeza escondida que piensa y de ella sale al cielo una idea. Esta idea se convierte en el primer muro de la “r”, con forma de casa.

Esta es la que guarda los sentimientos trazados en las otras letras y es la que da sentido a la palabra: “AMOR”.

Hacer de esta palabra manos es hablar en silencio.

Si se juntan con otras manos que se impregnaron de la misma palabra, es hacer fluir eternamente la alegría, felicidad y esperanza.

Así con las manos y las letras sentiré el tacto suave de una cabellera, la piel tibia de una cara, la de unos brazos, un pecho o una espalda. Crearemos un círculo de fluir luz en donde dos se convierten en uno.

Estas letras formando la palabra tienen un gran poder creador. Cuando las manos también son corazón nos llegará una música que emociona, un perfume que deleita, unas imágenes de paz y alegría y los sabores más deliciosos.

Escribir estas letras con un lápiz es disfrutar de cada curva, cada lazo que une con suavidad una letra con la otra. Cada curva o vuelta de la letra te lleva a saborear y sentir el alma. Entras en el Espíritu, el que todo lo engloba, el que todo lo abarca, el que está en todo. El que es 4 letras creando AMOR.

ÁNGELES DEL AIRE

La vida es un mar cuántico. Somos partículas de pensamientos.

Hubo un instante donde mi pensamiento era tener la forma de un niño. Con esta forma podía vivir las aventuras que me llevarían a un aprendizaje más en mi esencia de partícula cuántica. Pensaba la vida para así aprender a través de las aventuras. 

Dentro de las maravillas que quería ver y vivir hay una que me fascinaba y me sigue fascinando, aunque ahora no tengo la forma de un niño de 5 años, esta es la de mirar los cielos con sus nubes.

Me encantan los cielos de vientos. En mi forma de niño mis pensamientos eran de ver estrellas y luceros. Por eso hacíamos cometas con forma de estrellas que volaban al sol entre las nubes con sus formas infinitas. 

Los días de viento, que eran los más, las nubes se convierten en dragones blancos, pájaros, alas, caballos, leones o perros.

Todos sabemos que la forma de las nubes se la dan los seres del aire, los ángeles de los vientos. 

Estos pueden desplegar sus enormes alas cuando se enfadan y soplan fuerte convirtiéndose en los grandes vientos como el Pampero o la Tramuntana. Hasta se pueden disfrazar de ciclón, tornado o huracán, si su enfado es mayúsculo.

Otras, sus alas son amables brisas o soplos de algún punto cardinal.

Ver a los ángeles del aire jugar con las nubes en el cielo, es un placer y un espectáculo.

Hoy disfruté viendo cómo jugaban a soplar las nubes desde adentro, para desgranarlas en chorros de nubes blancas.

En un trozo de cielo arremolinaron nubes hasta formar un cono danzarín.

Al estar jugando tan alto no oía sus cantos, pero como estaba junto a la mar oía el ritmo de las olas que con sus alas los ángeles del aire batían sin parar.

Creo que los vi y por es mi pensamiento es de alegría y pude ser uno con los ángeles del aire, ser viento, nube, sol y mar.

LA CÁMARA DE VIAJE

Esta es la portada de nuestro nuevo libro.

Lo hemos publicado en AMAZON Kindle. Presentado en formato ebook, accesible a todos los que optaron por esta tecnología para el hábito de la lectura y para los lectores del continente americano, ya que será lo más práctico por el tema de entregas.

También está en formato libro clásico de bolsillo, distribuido por Amazon en los países de la Unión Europea.

Antes de hacerles una breve reseña del libro, ponemos el enlace con Amazon Kindle para que lo puedan adquirir.

Este libro está dedicado los/as que disfrutan todos los momentos que en qué nos desplazamos de nuestro entorno mas cercano.

Así por ejemplo, cuando nos desplazamos de nuestros hogares al trabajo, siempre hay alguien que nos pregunta, ¿cuánto tiempo de viaje tienes?

Ese es el encanto, por breve que sea en tiempo y espacio, el desplazarnos siempre es un viaje. Sólo hemos de tener un buen amuleto para la buena suerte en el viaje y estar dispuestos a observar y compartir con los seres que nos encontramos esa experiencia y aprendizaje que nos regala «el viaje».

Un viejo amigo había hecho un cálculo muy curioso. Contabilizó el tiempo medio que pasaba una persona viajando a su trabajo, ya fuera en vehículo particular, autobús o tren, a lo largo de su vida activa. La sorpresa fue que esta persona durante los viajes podía estudiarse 2 carreras universitarias de 5 años de duración cada una. Sorprendente ¿no?

Por eso en este libro, viajarán con Tomás, el protagonista, preparando el viaje o de cómo seguir disfrutando del viaje cuando este se sale del guión previsto y de vivirlo siempre como una aventura, una experiencia y una gran adquisición de conocimientos.

Todo comienza con el regalo a un niño de una cámara de fotos para uno de sus cumpleaños. Cámara que se convertirá en una cámara de fotografiar sueños y viajes que sólo están en el futuro pero que al usar la cámara como amuleto de buena suerte, estos viajes se hacen realidad.

Mi deseo, que lo disfruten y compartan con Tomás y su familia un extraordinaria viaje.

Si alguien quiere compartir en este Weblog sus opiniones y sensaciones, será bien recibido. Muchas Gracias.