La mar y la primavera

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La pequeña y pulida piedra

se cree asteroide sideral

vuela por un espacio de arena

en su vuelo deja estelas

a la orilla de la mar,

el carey errante sale de la mar

en su corazón crea playas

para bañar los sueños

de quien la quiera mirar,

Pasífae mira a las olas

que la quieren tapar

no sabe la fuerte mar

que a ella sólo el amor

la puede hacer temblar.

 

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Secretos de la mar

Escucha el susurro de la mar

deja fundir tu alma en las olas

te contará secretos increíbles

verás la nubes desnudarse

las olas agolparse en el muelle.

Si la escuchas te hablará de besos

de risas y de lágrimas,

de mundos sumergidos en sus aguas,

te hablará de palabras de amor

susurradas al oído de las almas,

de canto de sirenas embrujadas

de almas de barcas naufragadas,

te hablará de la vida y de la muerte

que ella a las dos abraza,

cuántas cosas dicen las olas

que corriendo van a la playa.

 

Primer día de la Luna Nueva de marzo de 2018, camino al equinoccio de primavera.

Abejas poetas

Las abejas son poetas diminutas y aladas.

Ellas igual que una poesía, materializan la luz en miel, la poesía materializa sentimientos y sentidos en palabras.

Por eso abrir un pote de miel es como abrir un libro. La miel te llenará de dulzura la boca, olerás el perfumen de las flores y escucharas los zumbidos del campo, jardín o montaña. Las palabras del libro te harán sentir el beso bajo la lluvia, el llanto de alegría, la escarcha bajo tus pies, la luna llena en la mar o en las montañas y todo el amor que forma nuestro universo.

En la foto una maravillosa poetisa escribiendo un maravilloso pote de miel.

Luz en la tarde

El faro enciende su luz de guía

para dormir las barcas pesqueras

la gaviota alerta,

la garza se viste de pluma

amenaza la nube las rocas

las quiere mojar con su lluvia

allá donde la mar no llega.

Las luces se tiñen de gris

gris luminoso de niebla,

enreda al tiempo en su mano

hace que todo se detenga

para que la garza y la barca duerman.

Farola de tres destellos

sabes caminar entre la niebla?

gracias a ti, las barcas regresan

de navegar entre las nieblas.

La nube

Hoy encontré a mi nube, hacía mucho tiempo que no nos veíamos.

La reconocí por sus formas redondeadas, esponjosas, sensuales.  Por su color blanco inmaculado en los bordes y el gris profundo  y misterioso del centro, llena de lluvias, granizos, nieves y rayos. Los dos nos reconocimos por nuestra ausencia de vértices y aristas.  Simplemente porque los dos flotamos en el aire, navegando como veleros impulsados por los vientos.

Entre trozos de sol que dejaba pasar le pregunté dónde había estado todo este tiempo.

Me dijo que su viaje es eterno. De las veces que nos habíamos visto ya no era la misma. Se deshizo en llanto sobre las selvas, sintió el silencio profundo de la montaña mientras la cubría de nieve, fue ola llena de fuerza erizando la mar, estuvo en lagos de espejo, en enormes y profundos ríos que le contaron muchos secretos.

Estábamos tan contentos de vernos que recordamos juntos amaneceres y atardeceres de rojos, lilas, rosas y amarillos. De cuando yo, estirado sobre la arena blanca de alguna playa solitaria del Sur la veía cambiar de formas como si de una transformista se tratara. O cuando se mantenía estática entre un rebaño de nubes sobre mis queridas praderas verdes. Nos reímos mucho al recordar las cosquillas que le hacían las cometas que volábamos, se acordaba lo que decían aquellas cartas de amor que le hacía llegar por el hilo de la cometa.

Me preguntó si me gustaba cuando vestía a la luna con su vestido blanco, llenándola de amor y misterio. Le dije que me encantaba ver a la luna con su vestido transparente y que no se enojara cuando se lo quitaba despacio para poder acariciar la redondez de la luna. Se rió mucho, tanto que quedó despeinada, por un momento pensé que iba a llorar de alegría.

Mi hermosa nube y yo, tenemos una cosa en común que nos une eternamente: los dos soñamos despiertos.

6 de marzo de 2018.

La vida vuelve

La inminente primavera sacude la tierra para despertarla.  El sol en su aparente caminar estira la luz cada vez más hasta igualar en el equinoccio las luces y las sombras.

Protege con la nieve los trémulos brotes para que la helada no los destruya. Agita con el viento la mar para llenar de lluvia la tierra. Las flores responden a las caricias suaves del sol.

En lo alto de las ramas llenas de brotes el mirlo agradece con su canto el día que marcha entre la niebla a dormir el sueño de la primavera. Las parejas de patos silvestres descansan en el remanso de la marisma adormecidos por el susurro eterno de las olas.

La vida vuelve, acude presta al llamado de la primavera.

Como caminante de sueños me encanta despertar con la primavera. Sentir la vida fluir.

Dejar que el canto del mirlo, los perfumes, el aire húmedo, la lluvia, el cielo gris o soleado, la arena fría en los pies y el susurro de las olas de la mar, recorran mi cuerpo y mi alma.

Cuando estás sintiendo la vida el mundo de los sueños se plasma, se materializa como la luz creciente de la primavera. Abre el corazón a esa luz y sentirás la mirada de la vida, el beso apasionado y el abrazo fraterno.

Primer día de la luna llena de marzo de 2018, con los “despertadores” de la primavera funcionando: viento, frío, calor, humedad, lluvia, nieve y sobre todo vida eclosionando.

En tu mirada enamorada

escucho el canto del mirlo

el rumor de las olas

el aire húmedo y frío

el calor del sol.

Me sumerjo entero yo,

en tu mirada enamorada

para sentir tus labios tibios

como el sol de primavera

acaricias mi corazón.