Equinoccio de primavera 2016 (hemisferio norte)

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                                            PRIMAVERA

Hoy, día 20 de marzo a las 6.31 horas AM, en esta parte del hemisferio norte, a 43º de latitud, nuestro planeta, la Madre Tierra, atravesó uno de los dos puntos a lo largo del año en que se “corta” la elíptica orbital coincidiendo con el plano del ecuador terrestre. Esto produce que el sol recorra el cielo de cada observador formando un ángulo recto, produciendo 12 horas de luz y 12 horas de oscuridad en todos los puntos de la Madre Tierra. Llamamos a este acontecimiento planetario como EQUINOCCIO, (del latín aequinoctium (aequus nocte), “noche igual”), siendo para los observadores del hemisferio norte, el inicio de la primavera, o sea la ascensión de la luz hasta su punto más alto cuando llegue el Solsticio de verano.

Absolutamente todas las civilizaciones de sapiens, hemos celebrado este día. En nuestra época moderna, después de la Revolución Industrial, al ir perdiendo peso la vida rural, a favor de la vida urbana, también hemos ido perdiendo, la importancia y celebración de los acontecimientos solares como lo es el equinoccio, ya que “pensamos” que podemos vivir desacoplados del mundo rural, que es el lugar en donde producimos los alimentos. Este “pensamiento”, nos ha llevado a sociedades altamente competitivas, desestructuradas y desacopladas de la tierra. También hay que decir que esto ocurrió y ocurre, por el sentido de “acaparar propiedad” básicamente de tierras. Por eso, pueblos como los antiguos íberos y celtas, o los pueblos originarios de América (Abya Yala) o los autóctonos australianos, no entendían a los conquistadores romanos, británicos, luso-españoles cuando ponían límites a las grandes praderas, los extensos bosques o las montañas donde nacen los ríos y arroyos. Algo absurdo y fuera de toda lógica de “vida”, algo como decir que en dos metros a la redonda de cada persona, el aire circundante es de su propiedad, ¿verdad que suena a sinrazón?

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Afortunadamente, y a pesar de esta sinrazón, en nuestra casa común, la única que tenemos, la Madre Tierra, cada año se siguen produciendo dos equinoccios y dos solsticios, para decirnos que la Madre nos alimenta y ama a todos por igual, y aquí incluyo TODO, desde la humilde piedrecita del río, hasta los sapiens más tecnificados.

A nivel de civilización, hemos llegado a desarrollar un nivel tecnológico hasta ahora nunca visto, sólo soñado e imaginado por grandes seres a los que llamaban “visionarios” o “soñadores” que plasmaban en dibujos, bocetos o escritos literarios temas “inexistentes” que las sociedades calificaban y califican de “ficción”. Si llegamos a ser capaces de “socializar” esta tecnología, compartirla con todos los sapiens y utilizarla en forma conjunta hacia todos los seres y entornos del Planeta, estoy completamente seguro que haríamos consciencia plena de que ya estamos en el paraíso, que no tenemos que “perder” la vida “portándonos bien”, ni que tenemos que morir para llegar a él, sino que ya estamos en él. Cada ser podría desarrollar y vivir de acuerdo a su “plan de vida”, es decir, hacer y desarrollar aquello por lo cual su alma es feliz, ya sea subiendo montañas, investigando en ciencia, escribiendo poesías, pintando imágenes……, lo que cada uno quiera hacer, que le haga plenamente feliz y libre. No tendríamos que preocuparnos por “ganarnos” el sustento, la Madre Tierra nos lo daría, como siempre lo ha hecho, con todo su inmenso amor y la tecnología haría lo que consideramos “tareas duras o monótonas y alienantes”. Lo maravilloso de todo esto ES QUE HOY, SE PUEDE HACER, podemos vivir en el paraíso.

Por eso hoy día del EQUINOCCIO DE PRIMAVERA, otoño en el hemisferio Sur, les propongo desde este sitio “virtual” que es Creando Mundos, crear el paraíso en el que queremos vivir, aprovechando este día de IGUALDAD, y la fuerza con la cual el Sol y la Madre Tierra se juntan para iniciar el nuevo ciclo, realizando un sencillo ejercicio de observación e intención.

Utilizando leyes cuánticas, que parten de la base en que las subpartículas, de las cuales todo está formado inclusive nuestros cuerpos, están en el llamado “mar cuántico”, “campo punto cero”, “universo”, “la mente de Dios”, etc, contemplando todas las posibilidades, como si viéramos fotos de un mismo paisaje, en distintas épocas del año, por ejemplo una casa junto a un río, en invierno con el techo de la casa lleno de nieve y el río congelado, en primavera la casa con setos llenos de flores en las ventanas y el río corriendo alegre y torrentoso bordeado de flores e insectos volando, en el verano, la casa rodeada de la sombra fresca de frondosos árboles con el río invitando al baño en sus frescas aguas, en otoño, la lluvia racheada, golpeando la casa y el río corriendo gris y dejando ver las piedras peladas de la orilla. Es decir, para ese mismo lugar hay, en este ejemplo, cuatro posibilidades, todas tienen su encanto y hermosura, es entonces, cuando cada uno de nosotros con su observación e intención, deseo, puesta en una de esas fotos hará que “vivamos” ese paisaje.

Creemos ahora cada uno de los/as que esté leyendo este texto, un lugar en el “paraíso” que queremos vivir, sabiendo que creamos una sociedad COOPERATIVA, altamente tecnificada, en la que no falta de nada a nadie, en donde compartimos la ciencia, los alimentos y por encima de todo la PAZ, la Gran Fraternidad ya es un hecho y compartimos con todos los seres de todos los mundos, animal, vegetal y mineral, el vientre cálido y protector de nuestra amada MADRE TIERRA.

Pensemos en ese paraíso, pongamos nuestra OBSERVACIÓN e INTENCIÓN, suave, como si de una caricia amorosa se tratara, llena de ternura, paz y alegría en esas imágenes, utilicemos la tecnología y las leyes cuánticas y seamos Constructores – Creadores de este Mundo que ya lo tenemos, materializarlo depende de observarlo con intención.

Mi deseo “observación con intención” para todos/as es vernos rodeados de PAZ, llenos/as de ALEGRÍA, cada uno/a compartiendo con su entorno la felicidad de desarrollar su Plan de Alma.

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Lokaha samastaha sukhino bhavantu, shanti, shanti, shanti. Esta es una antigua oración escrita en sánscrito que quiere decir “QUE TODOS LOS SERES DE TODOS LOS MUNDOS SEAN FELICES, PAZ, PAZ, PAZ”.