Carta a un amigo

Querido amigo:

Ya sabés mi afición a la comunicación a través de “la carta”. Tal vez me venga de haber repartido tantas veces la querida “cartita”, aquella que nos mantenía informados durante los terribles y oscuros años de la dictadura militar en mi querida Banda Oriental. Fueron años crueles así como el infinito exilio posterior.

Tal vez me venga, lo de escribir cartas, del relato de Eduardo Galeano cuando narraba lo que le explicó su maestro un día, Juan Carlos Onetti, al referirse si escribir a máquina o manuscrito. Entonces le decía Onetti que no había nada más lindo que escribir con birome porque ibas sintiendo el trazo, las vueltas de las letras que irían formado las palabras y estas irían cargando los sentimientos que cada palabra representaba. En una atrevida opinión personal creo que la descripción es casi erótica. Bueno a mi a veces me pasa, cuando escribes palabras en manuscrito, al ir trazando las formas redondeadas de las letras es como si acariciaras con todos los sentimientos unas caderas, pechos, labios, piernas la piel y el pelo entero de una mujer enamorada, entras sin dudas en el mundo del amor. Entiendo que algo así se debe de sentir cuando dibujas o pintas una acuarela, un cuadro, en donde la mano va dando formas y colores a la visión que sale del corazón del artista.

No quiero ni imaginarme lo que nos diría ahora Onetti en donde todos, o casi todos, vamos escribiendo con un procesador de textos de un ordenador. También te tengo que confesar que llevo siempre a mano una pequeña libreta y un bolígrafo por si en algún momento, mientras voy en un tren, autobús o simplemente sentado mirando la mar, conecto con alguna de las musas del aire, esos seres maravillosos que revolotean por el corazón, y me viene una frase, un recuerdo, un perfume, un tacto, una estrofa de un poema o simplemente un pensamiento. Entonces sale la libreta y dibujo las palabras que luego intentaré pintar en un cuadro, eso sí con el procesador de textos correspondiente.

Antes usábamos la carta manuscrita, aquella que estabas horas escribiendo, la que explicabas todo lo que había pasado en los días o meses de ausencia. Era lindo porque ibas recordando lentamente los acontecimientos que considerabas más importante y que le pudieran interesar al destinatario de la carta. Todo un ritual sin dudas. Cada palabra salía del corazón directamente a la mano, de esta a la hoja, luego de doblarla al sobre y este al correo. Siempre tuve la sensación que era como mandar un cuadro reducido por correo.

Las cartas, qué cosa linda. Es un momento en el que estás exclusivamente por ese amigo, o ese amor lejano. Por eso, como considero que tanto en la amistad como en el amor, lo que llamamos tiempo, pierde las coordenadas, desaparece, se disuelve en lo que es, una simple ilusión, una norma aceptada por todos y que nos la creemos tanto que es casi indiscutible como verdad absoluta. Ay, cuantas verdades absolutas fueron cayendo una a una. Tal vez creemos en las cosas porque vivimos engañados por las pseudoevidencias. Siempre recuerdo aquella clase magistral que nos dio el Profesor Clemente Estable en el Instituto Biológico de Montevideo. Nos hizo salir al hermoso patio del Instituto y nos pregunta: “-qué evidencia estamos viendo ahora, muchachos?-” ante el silencio y la sorpresa de todos nos dice “-que nosotros estamos completamente quietos y el sol se va moviendo en el cielo-“, “-todos sabemos que eso no es así ¿cierto?-” “-aquí tenemos un claro y sencillo ejemplo de una pseudoevidencia-“.

Este hecho me hizo pensar mucho, ¿cuántas cosas habrá en el mundo que creemos y damos por ciertas que en realidad son el producto de una apreciación errónea?

Por eso te digo que en la carta, quedan grabadas para siempre la amistad y el amor, escapando de las invisibles cadenas del espacio y del tiempo.

Recuerdo con mucho cariño cuando retomamos con mi gran amiga Gisela el flujo de cartas. La sorpresa y estupefacción de su familia, me contaba ella, cuando un día aparece un cartero a entregar una carta, fue mayúscula. No lo podían creer, siendo ella analista de sistemas, lo que significa que su dominio en las “nuevas tecnologías” era absoluto, estuviera recibiendo una carta manuscrita, con un sobre, con sellos de correo y con su debido “matasellos”.

En su última carta que recibí, antes de marchar a ese otro mundo en donde no hay ilusión ni engaño y en donde todas las cartas están escritas, escribió cosas como estas: “En agosto estuve unos días en Rocha, en casa de Ileana, pero rodeada del afecto de mis demás hermanos y sobrinos lo que fue muy bueno. También despertar oyendo el canto de los gallos y los pájaros, el sol y las estrellas tan distintos como vivencias a los de Montevideo (con la hermosa excepción de la rambla, ¿no?). Planeo volver en estos días a encontrarme allí con la primavera. con su consagración, pensando en Tchaicosvski y Botticelli……”

Esta carta permanece guardada hasta que supongo algún día alguien la encuentre, amarillenta y bien doblada pero completamente libre e inaccesible al veto digital al que nos sometemos diariamente escribiendo con el procesador de textos del ordenador. Al leerla, quien la encuentre, y ver que no conoce a nadie de los citados, ni destinatario ni remitente, tal vez le llegue sorprendentemente el canto de gallos y pájaros a la luz del sol o las estrellas y se encuentre con una hermosa primavera.

Querido amigo, increíble las vueltas que se dan al escribir una carta. Todo esto fue saliendo debido a un mensaje que me mandaste, utilizando las nuevas tecnologías, en que me hablabas del familiar repiquetear de la lluvia en el cobertizo de techo de zinc en un barrio montevideano vestido de otoño. Te prometo que la próxima hablaremos de aquellos gurises que jugaban en los charcos sin importar lo fría que estaba la lluvia. Hoy me he perdido por los caminos de las palabras escritas en una carta.

Un abrazo grande como charrúa atajando ñandúes.

Fernando

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En Vilanova i la Geltrú, así se ve la Luna en su Cuarto Creciente del mes de mayo de 2019, flotando blanca en la mar azul del cielo.

Una noche de Luna creciendo

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Brilla creciendo la luna

lenta camina

entre nubes y claros,

pasos que acompasan

sonido de sonajas

sumergidos en la hojarasca,

lenta y calma va la noche

el canto de un grillo

pone música a la calma,

momento de abrir los ojos

crear sueños de amor y calma,

se llenan de luz de estrellas

las sombras que la luna plasma.

 

Ventana a la mar

Abro las ventanas de mis ojos

dejo entrar la inmensa mar.

Hoy entras calma y mansa,

espejo gris lleno de humedad,

viajeras nubes dejas peinar.

El sol en tu superficie

dos veces puede brillar,

espejo gris lleno de humedad,

¿qué escondes en tu profundidad?

Me imagino volar los peces,

con sirenas jugar.

Guardiana de mil naufragios

llena de almas estás.

Por las ventanas de mis ojos

en mi alma estás

oigo tu rumores de espuma y sal.

Tu mirada enamorada

mi alma puede tocar.

Para los marinos, eres la mar.

Igual que madre amorosa y severa

a tus hijos alimento nos das.

Espejo que reflejas las lunas llenas

los ojos de mi amada me haces llegar,

saboreo tus labios tiernos,

espuma de ola y sal.

Siempre eres camino

por donde partir o llegar.

Acaricio tus suaves caderas,

olas que a la playa van,

entro en tus misteriosas cuevas

de algas que el cielo hacen tocar.

Entonces me fundo contigo,

juntos nos ponemos a nadar,

¿nadar o volar?

sólo recorremos mundos

que el amor sabe crear.

Compañera, amante, espejo de luna y sol,

llena de secretos estás

que en tu profunda alma sabes guardar.

Por eso mi alma te ama con firme pasión,

como sólo lo hacen los hijos de la mar.

 

Escrito viajando en un tren de Vilanova i la Geltrú a Barcelona mientras atravesábamos los túneles del Massis del Garraf con la mar junto a nosotros.

Semillas de luna

Quiero regalar a todos los lunáticos desahuciados una foto y un poema de esta Luna Semilla (es la que se forma tres días después de la Luna Nueva hasta hacerse Creciente).

Es la luna que los antiguos ancestros y actuales pequeños agricultores aprovechaban y aprovechan para hacer la siembra de cultivos.

De la misma manera nuestros deseos y sueños funcionan como semillas.

Lo hermoso de esta luna es que ella es “neutral”, sólo potencia el crecimiento de las cosas por eso si somos conscientes qué queremos “sembrar”, “miremos” las semillas que tiramos a la tierra. Ella hará crecer la espiga de trigo más hermosa igual que la mala hierba depredadora.

Un buen sistema es mirar la luna por unos minutos y en esos minutos sentir el corazón en calma, saber que respiras y estas en el lugar correcto de la vida…..luego, planta tus deseos y sueños bajo la luz de la potente Luna Semilla.

Un abrazo y mi deseo que les guste disfruten.

Segundo día de la Luna Semilla de Julio de 2017.

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Con forma de “D” creces en el cielo

por eso te llaman mentirosa,

dices que “Decreces”,

pero en realidad “creces”.

Tu fuerza marca los momentos

de sembrar todas las cosas,

sólo hay que entregarlas a tu fuerza

así contigo crecen vigorosas.

Haces crecer semillas

de plantas o de sueños.

Hoy te veo en el cielo,

rebanada fina de luz blanca.

Mueves enormes masas de agua,

haces nacer la vida que la semilla guarda,

te entrego también mis sueños

con deseos llenos de paz, fusión y calma

se que tu luz los hará crecer

como a las grandes aguas

o a la pequeña semilla

que la vida guarda.

Luna Semilla de sonrisa diáfana,

unes seres y almas

en el misterioso espacio

ondulante y curvilíneo

que con las mentes crean

tiempos y materias

de sueños que en el espacio plantan

todos los seres que miran

tu sonrisa blanca.

Sinfonía de azul

La luna de junio creciendo

en el cielo y sobre la mar.

La niebla difumina las aguas

las nubes difuminan el cielo.

Figura blanca es,

la vela navegando,

hacia la niebla va

misterioso espejo

en que se mira

surgiendo otra vela blanca.

La niebla envuelve

el cielo y la mar

en un profundo misterio

sólo la luna creciente

lo puede desvelar.

Sinfonía de azules

llenando las almas

que lo quieran contemplar.

 

Caminar por la escollera de Llevant del puerto de Vilanova i la Geltrú, siempre es diferente. Hoy entre la niebla mirando la mar, se sentía la presencia de las enormes ballenas rorcual común (llegan hasta los 25 metros de largo y varias toneladas de peso). Estos días están frecuentando con sus crías la costa de Vilanova i la Geltrú.

Si abres el corazón y escuchas, puedes sentir su alta vibración de paz que nos envían. Son unos seres formidables con los que podemos compartir momentos intensos de felicidad.

Si sumamos a estas presencias la luna creciente blanca formándose de las ligeras nubes, la felicidad es infinita.

 

http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/una-ballena-amamanta-cria-frente-costa-del-garraf-5999055

 

Wesak y la luna llena de Mayo

Anoche al mirar el cielo despejado de Mayo, el espectáculo de ver a Júpiter intentar brillar más que la luna, era maravilloso.

Hacia el Norte, el Carro de la Osa Mayor resplandecía. Estática en el Norte, viendo como giraban a su alrededor estrellas, constelaciones, nebulosas y planetas, Polaris contemplaba titilante el espectáculo.

El miércoles 10, será la luna llena de Mayo, millones de personas celebran lo que denominan el Festival de Wesak.

Nos dicen que en el plenilunio de Tauro, es cuando las energías del Buda se derraman sobre la Tierra utilizando la brillante y clara luz de la luna.

Son energías de intensa paz, de alegría compasiva, que nos ayuda a “ver” el camino en la Tierra. El camino personal y colectivo, el saber que somos UNA y DIVERSA humanidad.

Es el momento de sentir profundo Amor hacia nosotros mismos y a través de ese Amor crear infinitos lazos de colaboración, entendimiento, ayuda y compasión con todos los seres, sabiéndonos unidos por la fuerza amorosa que surge de cada uno de nuestros corazones.

Si el miércoles podemos mirar la luna en el cielo por un instante, dejemos que los rayos de luz inunden nuestros corazones, sintamos cómo laten conjuntamente con otros corazones en un gran y apretado abrazo cósmico.

Si por cualquier razón no podemos dejar que la luz de la luna bañe nuestros cuerpos, sólo tenemos que enfocar nuestras mentes en saber que estamos recibiendo una intensa energía amorosa igual que recibimos cada día millones de rayos cósmicos. Es simplemente abrir la puerta de nuestras mentes de par en par para que la energía búdica del amor, la compasión y la paz inunden nuestras almas y hagan flotar nuestros espíritus en el infinito e inmortal universo del AMOR.

Un buen momento para recordarnos que estamos aquí con el objetivo de SER FELICES.

Les invito a todos a encontrarnos el miércoles en el cielo mirando la luna o mientras realizamos nuestras tareas diarias en la cómplice sonrisa de alegría que de pronto nos llega y no sabemos muy bien el porqué. Seguro que cuando nos ocurra esto, sabremos que nuestro corazón se está llenando de energía pura de AMOR.

Desde ya un enorme abrazo cósmico.