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Acerca de fernandogalban

Escribir la vida, a partir de sentimientos y pensamientos.

El puerto de la vida

Los puertos desde siempre han sido para mi espacios de libertad. Como me gusta indagar en el significado original de las palabras y porqué alguien, individuo o grupo, decidió dar ese nombre a algo, buscando el origen de la palabra puerto, encontramos el significado de «paso», «abertura que permite un transporte», «viaje».

Así es que siempre que pasas, llegando o saliendo de un puerto, sabes que hay algo que «llega» o algo que se «va». Es un espacio de libertad, una abertura o un paso a otra cosa, a otro modo de vida. Dependerá de nosotros si lo consideramos como «algo bueno», o «algo malo».  Personalmente prefiero catalogarlo como un paso que nos permite cambiar cosas, algo así como si estás en una habitación a oscuras y con sólo abrir la puerta puedes pasa a un campo soleado lleno de luz y color.

Los que alguna vez utilizamos alguno de estos «pasos», sabemos muy bien lo que es «salir» y «llegar».  Utilizando un puerto, (aéreo o marítimo), nuestras vidas cambian radicalmente, ¿porqué?, sencillamente porque hemos atravesado el paso, la abertura que nos lleva a otro mundo, otra vida.

Por eso amo las ciudades y pueblos con puertos marítimos, ya que estos fueron utilizados desde la antigüedad por nuestros ancestros. También han de saber las personas de ciudades o pueblos de tierra adentro, que allí también hay «puertos», estos pueden ser de montaña o simples caminos que todos saben una vez los traspasas, tu vida cambia completamente.

En definitiva, nuestras vidas siempre tienen un puerto o una puerta por donde acceder a eso que llamamos LIBERTAD, que no es otra cosa que ser dueños/as de nuestro LIBRE ALBEDRÍO, haciendo lo que nuestro corazón y nuestra alma nos dicten o deseen realizar. Siempre sin juicio ni castigo.

Hoy primer día de la luna nueva de Aries, quiero rendir un homenaje a los seres que viven de la mar. Gentes de trabajo duro, recompensado cuando llegan las barcas a puerto con cajas llenas de sardinas y boquerones. Pescadores que pasaron toda la noche en alta mar, aprovechando la oscuridad absoluta de la noche sin luna, para llevar a puerto lo que será alimento de muchos.

Hoy con algunas fotos quiero compartir el frenético entusiasmo y movimiento del Puerto de Vilanova i la Geltrú con la llegada de sus barcas. Hacer también un cálido reconocimiento a mis amigos pescadores, conocedores de la mar, amantes silenciosos de la inmensidad líquida y salada. Esa gente que cada día se internan en pequeñas barcas en el eterno misterio de los mares. Gentes que son capaces de vivir en dos mundos, uno el de la tierra firme, el de la dureza, otro, el de la inestabilidad, el del suelo blando que se mueve, el que te moja y hace sentir frío, pero también el que te sorprende regalándote sus frutos.

Vilanova i la Geltrú, primer día de luna nueva de Aries de 2016.

IMG_0442 IMG_0444 IMG_0431 IMG_0432 IMG_0440 IMG_0453 IMG_0441 IMG_0443 IMG_0452 IMG_0435 IMG_0434 IMG_0436 IMG_0433 IMG_0438 IMG_0437 IMG_0439

La mar, el cielo y la pita

Tuna.al.cieloDe la dura roca del acantilado,

estira la fuerte pita sus flores.

Quiere acariciar el cielo de sus amores.

El sol le envía sus rayos

marcando el horizonte.

Horizonte de luz sobre el agua,

inmensa soledad de las flores.

Sol largo

image

Me gustan los atardeceres largos.
El sol iluminar nubes.
Sentir el cielo en mi corazón.
Ver marchar la tarde lenta.
Derretirse el reloj en el no tiempo.
Escuchar y respirar lo que el aire trae.
Voces lejanas, trinos y cantos,
promesas de amor diluidas
en mil perfumes de flores e hierbas

.
Me gustan los soles largos
que traen los sueños, y detienen los tiempos.
Me gustan los soles largos
que te transportan al momento,
momento en el que puedes
sentir intensamente el sueño.

Pasífae, la mar y los barcos

pasifae.barco veloro.pasifae.barco

Pasífae prisionera del bronce y del cemento,

quiere marchar en el barco, que va a otro puerto.

Desesperada grita al viento que la acaricia diciendo,

Así como hago navegar los veleros, te llevaré mar adentro,

para que un día llegues al puerto de tus sueños.

Pero son duros el bronce y el cemento carcelero,

por eso si te acercas despacio a mirarla desde adentro,

puedes escuchar su lamento, que se confunde,

con el ulular del viento.

Lluvia de primavera

Portal de lluvia

Mientras el mirlo llena el aire con su canto,

el cielo de gris plomizo en nubes apretadas,

nos regala un llanto de vida y esperanza.

La fría lluvia recorre mi cara,

colándose como una caricia estremecedora

por el cuello de la camisa.cielo.mar.pasifae

Miro las tiernas hojas de árboles y plantas,

temblar trémulas con la caricia del agua.

Manos húmedas o hilos de plata

cayendo del cielo para ablandar la tierra,

que hace volver la vida fresca, alegre y calma,

vuelve en agua, trinos perfumes y flores,Nubes4

alegrando las almas que dejan resbalar

por sus caras, las frías aguas de las mágica

lluvia de primavera que moja, envuelve y estremece.Nebes1

En el humedal las garzas,

picotean crustáceos desprevenidos.

Garza.cola.arriba Listas para el vuelo a las nubes,

miran al sol como baila,

solitario en cualquier charco

con la música primaveral de la lluvia Mojando al solcharco.muro

Se puede?

Se puede?zancuda.lluvia comiendo.reflejo equilibrio Paso de pasarela de moda.Garza.cola.arriba

Vuelo de luz

Velero de luzSobre la luz vuela el velero.

La mar y el cielo lo quieren tocar.

La luz hincha las velas.

Surcando rayos de luz,

¿a dónde quieres llegar?

Un buen puerto te espera,

donde marinos incrédulos,

dirán que no puedes volar.

Pero tú, el cielo y la mar,

sabrán que la luz empujó tus velas

surcar el aire, navegar y volar,

que la luz hizo parecer la mar.

Relatos

Así como en la lejanía en la que me encuentro, también está la otra enorme lejanía: la del tiempo.

Cuando sumamos esas dos lejanías, los hechos y las cosas se mezclan y confunden, interviene eso que llamamos «fruto de la imaginación».

Imaginación, que crea y da vida a cosas o hechos que sólo se producen en la cabeza de alguien. Extraño mundo que se mezcla con ese otro tan misterioso como es el de los sueños. O tal vez sea el mismo.

Es así, advirtiendo esto a los posibles lectores que quieran compartir estas narraciones que intentaré contar, haré distintas series, sin orden cronológico, intentando «salirnos del tiempo».

Estas serán historias que creo me acontecieron, o me contaron, o me narraron o simplemente estaban flotando en el incierto mar de los mundos de la imaginación y de los sueños, siendo «pescadas» en el calderín de malla fina que a veces nos regala la vida.

Por lo tanto, la veracidad de tales narraciones siempre estará en duda y no creo que nadie las de por ciertas. Los nombres y lugares, los más locales, son inventados, no así los motes o sobrenombres, que intento rescatar de la sabia y magnífica tradición popular o sea la usada por el pueblo. Por lo tanto nadie que lea esto se sienta identificado en absoluto con ninguno de los relatos.

La mayoría de estas etas historias, fruto de la imaginación o de los sueños, están basadas en mi intenso período de vida en la querida Tierra Oriental, allá en un trocito del Cono Sur de América, en una época en la que soñamos con «el hombre nuevo», soñamos con sociedades prósperas, cooperativas y solidarias, sociedades que se quedaron en la lejanía infinita del espacio – tiempo.

Tal vez «ilusoriamente» de vez en cuando levanto un brazo con la mano extendida para ver si la encuentro y la rescato del misterioso mundo de la niebla.

Jazmín

Quiniela, excursiones a la playa…

Es así que llegó aquella mañana de verano con el cielo plomizo, aire grueso, cargado de humedad, gelatinoso. Costaba moverse, las piernas pesaba. Las gallinas se movían lentas en su actitud diaria de perseguir los granos caídos del comedero.

El barrio entero estaba apretado, prisionero de la atmósfera espesa y agobiante.

Al mediodía vimos la luz solar misteriosa que forma un círculo de colores en torno al sol, arco iris redondo, sin principio ni fin. ¡Qué problema! ¿cómo haríamos para ir a buscar la olla llena de oro que se encuentra donde el arco iris toca la tierra?

En nuestra tierna infancia en que sabemos que todas las cosas que nos cuentan los «mayores» son ciertas, dábamos por hecho que si caminábamos en dirección al arco iris, al llegar a su nacimiento, encontraríamos un fabuloso tesoro guardado allí por los traviesos duendes. Pero los duendes eran tan traviesos y utilizaban tal magia que por más que caminábamos o corríamos, al acercarnos, este arco fabuloso se retiraba y llegaba un momento en el que desaparecía.

Por eso decidimos aquel día al ver el arco iris redondo, que el tesoro de los duendes estaba en el cielo, seguramente bien guardado dentro del sol.

La tarde también llegó pesada y espesa, las flores de los dos árboles de jazmín del cabo del jardín de casa, transformaban en perfume delicioso los colores de los arco iris. Los jazmines resplandecían en su blanco inmaculado, haciendose resaltar en el verde oscuro y brillante de las hojas los apretados pétalos que formaban la flor.

Esas tardes eran especiales porque el aire pesado y húmedo, abrazaba fuertemente los árboles de jazmines con pasión amorosa y estos derramaban su perfume al aire llenando todo el barrio de dulce fragancia envolvente, amorosa y calma.

Esos instantes fueron eternos, momentos en que el tiempo se detuvo completamente, éxtasis que supongo quedó guardado en mi corazón, esa cajita palpitante en la que cabe el Universo entero. Instante de eternidad que puedo evocar en cualquier momento, sólo extendiendo mi brazo dentro de la niebla.

Del éxtasis de aquellas tardes, salíamos con el chasquido electrizante y posterior explosión del rayo, que descargaba toda la electricidad que había ido juntando el aire.

Enseguida venía la lluvia torrencial, lavándolo todo, cambiando el dulce perfume de los jazmines por el de tierra mojada, que también es una delicia, envuelta suavemente en un aire fresco y agradable.

Así nos dormía la noche en sábanas de aire fresco tapizadas con millones de estrellas y la enorme Cruz del Sur marcándonos el Norte.

Al despertar el barrio y caminar por las aun calles mojadas, lo primero que veía era una gran pizarra atada a una de las farolas de luz, con la frase más tentadora y sugestiva que podía haber en ese momento: «Este domingo a las 9 horas, sale bañadera a la Playa Carrasco.  Boleto $ 15 – niños $ 6».

Era la excursión que organizaba don Ramón, el del quiosco de quinielas. Mi madre cada semana jugaba unos «pesitos» a esos caprichosos números para ver si le tocaba y podía pagar juntas todas las cuotas que le quedaban del televisor comprado a don Jacobo, nuestro querido proveedor a «plazos» de las últimas novedades tecnológicas. El judío don Jacobo, era todo un exponente comercial de aquella época en que hacer un negocio o una compra, se resumía a una palabra dada y un firme apretón de manos.

Don Ramón, el del quiosco, era un hombre alto, corpulento, hablar pausado, pero lo que más me impresionaba era el color de su piel, completamente marrón. Hasta su cabeza era de ese color, ya que era completamente calvo. Estaba así por los miles de soles que llevaba en su piel, porque don Ramón era un amante confeso de la playa. Cada día de su vida tenía una cita con el río (ese grande como mar), en la Playa del Buceo. No importaba el tiempo que hiciera, el iba igual, cuando las aguas grises y erizadas por el frío invierno rompían en mi olas en la arena, o cuando estaban marrones de alguna «crecida» en el Uruguay y el Paraná, arrastrando lodo a las aguas del Río de la Plata y también enormes islas de camalotes y ramas, que venían llenas de víboras de especies que tan al sur no conocíamos y habían sido arrastradas por la correntada desde zonas tropicales.

Pero cuando disfrutaba era los días de verano en los que veía salir el sol madrugando más que él sobre el horizonte del río.

Un día me contaba que ese amor por la playa, le garantizaba no ponerse nunca enfermo, era como si el suave salitre y los rayos del sol lo dotaran de una coraza ante gripes y resfriados.

Así era que los domingos organizaba  una bañadera para ir a la playa.

A mi me encantaba si íbamos todos a la playa, eso representaba la noche antes preparar unas deliciosas milanesas que las comeríamos «al pan», o sea un refuerzo de milanesa, a mi me gustaban con pan «marsellés», ese curioso y exquisito pan que sólo se hace en Montevideo, porque tiempo después recorriendo Marsella, nadie había oído hablar de dicho pan, cosas que tiene vivir en un País compuesto mayoritariamente por inmigrantes o descendientes de inmigrantes. Luego llevábamos de postre una sandía o un melón.bañadera

La bañadera, era un autobús normalmente «Leyland», de los que nosotros llamábamos «cahilas». Un enorme motor cubierto por un morro delantero, de donde salían los guardabarros que cubrían las ruedas impresionantemente grandes. El conductor iba colocado casi al centro y accedía a una palanca manual que abría y cerraba la única puerta. Los asientos eran rígidos, forrados de «imitación cuero», muy duros e incómodos, las ventanillas se levantaban en forma vertical y por fuera llevaban una banda de tres varillas metálicas que atravesaban todas las ventanillas. Esto era para evitar que se pudiera sacar la mano para saludar. Recordemos que estos vehículos, eran utilizado los domingos o los veranos para llevar «excursiones a la playa», por eso «bañaderas», pero su cometido real era el transporte escolar, o sea trasladar los niños de sus residencias a las escuelas elegidas por sus padres, porque en Uruguay, siempre ha habido una escuela cerca de todo el mundo. De ahí la explicación de tamaña medida de seguridad.

Bueno cuando subíamos aquello estaba a «reventar» de vecinos con bolsas y cajas con comida, por lo tanto era muy normal que se vendieran más boletos que la capacidad del vehículo. Por eso los más pequeños como era mi caso tuviéramos que ir sentados en el pasillo en sendos banquitos de madera. Eso era algo que odiaba, porque no podía ver el paisaje mientras la bañadera corría presta rumbo a la playa. A veces conseguíamos que alguien nos llevara en la falda.

Por cierto, a mi madre nunca le tocó la quiniela para poder pagar el televisar, acabó religiosamente los plazos pactados con el judío don Jacobo y a mi, gracias a don Ramón, me quedaron unos hermosos recuerdos de domingos en bañadera a la Playa Carrasco, tanto que aun resuenan en mi corazón las canciones que a coro todos cantábamos durante el viaje: «….si Adelita se fuera con otro, la seguiría por tierra y por mar y por mar en un buque de guerra y por tierra en un tren militar…» o «….allá en el rancho grande, allá donde vivíiiiiiia, había una rancherita que alegre me deciiiiiiiia, te voy a hacer los calzones, como los usa el ranchero……».

Seguro todos esos cantos alegres, además de estar en mi corazón quedaron flotando en la niebla, porque la niebla al igual que un insondable abismo, lo guarda todo.

21 de marzo, día internacional de la poesía.

«La palabra poesía proviene del latín poēsis, y este a su vez del griego ποίησις (poíesis), que significa ‘hacer’, ‘materializar’.»

De acuerdo a esta definición, la vida misma y la existencia, ES POESÍA.

Desde la hematopoyesis (creación de las células sanguíneas en la médula ósea) hasta los  increíbles agujeros negros, el nacimiento de estrellas, las ideas, la mismísima muerte, TODO ES CREACIÓN!!!

Esta definición la podemos relacionar perfectamente con el artículo publicado ayer en este mismo blogg referente al «equinoccio»: https://creandomundos.org/

Se identifica a la poesía, como todo aquello que está escrito (en verso o prosa), por alguien llamado «poeta» o «escritor», aunque si captamos el concepto inicial de la definición de poesía, absolutamente todas las cosas y seres que componen este mundo de tres dimensiones que queremos ver, están CREANDO. Desde la insignificante gota de agua que se evapora en remotas selvas y «crea» nubes de tormenta, nuestra Madre Tierra que cuando mueve, quién sabe porqué, sus placas tectónicas crea un terremoto, hasta la caricia y el beso que crean estados de felicidad y alegría, la imagen gráfica o pictórica, puede crear sentimientos de angustia, tristeza, miedo, rabia, también de éxtasis sublime.

Por lo tanto TODO ES POESÍA y todo es un enorme poema del cual todos participamos y somos parte indisoluble de este maravilloso y todavía misterioso TODO.

Para celebrar este, de la CREACIÓN, compartiré una de mis humildes creaciones, que no son más que sentimientos empaquetados en palabras. Si quieren abrir los paquetitos tal vez les llegue como un perfume exótico las cosas que guardan cada palabra.

Camina el sol la nueva primavera.

La mar acaricia las rocas.

El viento empuja las velas .

Mi alma se une a tu alma.

Cual vuelo de mariposas,20140601_110130

batimos nuestras alas,

junto a la mar en calma,

que acaricia las rocas,

peñas batidas por el viento,

olas y almas que se aman.

Equinoccio de primavera 2016 (hemisferio norte)

Flores.almendro

                                            PRIMAVERA

Hoy, día 20 de marzo a las 6.31 horas AM, en esta parte del hemisferio norte, a 43º de latitud, nuestro planeta, la Madre Tierra, atravesó uno de los dos puntos a lo largo del año en que se «corta» la elíptica orbital coincidiendo con el plano del ecuador terrestre. Esto produce que el sol recorra el cielo de cada observador formando un ángulo recto, produciendo 12 horas de luz y 12 horas de oscuridad en todos los puntos de la Madre Tierra. Llamamos a este acontecimiento planetario como EQUINOCCIO, (del latín aequinoctium (aequus nocte), «noche igual»), siendo para los observadores del hemisferio norte, el inicio de la primavera, o sea la ascensión de la luz hasta su punto más alto cuando llegue el Solsticio de verano.

Absolutamente todas las civilizaciones de sapiens, hemos celebrado este día. En nuestra época moderna, después de la Revolución Industrial, al ir perdiendo peso la vida rural, a favor de la vida urbana, también hemos ido perdiendo, la importancia y celebración de los acontecimientos solares como lo es el equinoccio, ya que «pensamos» que podemos vivir desacoplados del mundo rural, que es el lugar en donde producimos los alimentos. Este «pensamiento», nos ha llevado a sociedades altamente competitivas, desestructuradas y desacopladas de la tierra. También hay que decir que esto ocurrió y ocurre, por el sentido de «acaparar propiedad» básicamente de tierras. Por eso, pueblos como los antiguos íberos y celtas, o los pueblos originarios de América (Abya Yala) o los autóctonos australianos, no entendían a los conquistadores romanos, británicos, luso-españoles cuando ponían límites a las grandes praderas, los extensos bosques o las montañas donde nacen los ríos y arroyos. Algo absurdo y fuera de toda lógica de «vida», algo como decir que en dos metros a la redonda de cada persona, el aire circundante es de su propiedad, ¿verdad que suena a sinrazón?

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Afortunadamente, y a pesar de esta sinrazón, en nuestra casa común, la única que tenemos, la Madre Tierra, cada año se siguen produciendo dos equinoccios y dos solsticios, para decirnos que la Madre nos alimenta y ama a todos por igual, y aquí incluyo TODO, desde la humilde piedrecita del río, hasta los sapiens más tecnificados.

A nivel de civilización, hemos llegado a desarrollar un nivel tecnológico hasta ahora nunca visto, sólo soñado e imaginado por grandes seres a los que llamaban «visionarios» o «soñadores» que plasmaban en dibujos, bocetos o escritos literarios temas «inexistentes» que las sociedades calificaban y califican de «ficción». Si llegamos a ser capaces de «socializar» esta tecnología, compartirla con todos los sapiens y utilizarla en forma conjunta hacia todos los seres y entornos del Planeta, estoy completamente seguro que haríamos consciencia plena de que ya estamos en el paraíso, que no tenemos que «perder» la vida «portándonos bien», ni que tenemos que morir para llegar a él, sino que ya estamos en él. Cada ser podría desarrollar y vivir de acuerdo a su «plan de vida», es decir, hacer y desarrollar aquello por lo cual su alma es feliz, ya sea subiendo montañas, investigando en ciencia, escribiendo poesías, pintando imágenes……, lo que cada uno quiera hacer, que le haga plenamente feliz y libre. No tendríamos que preocuparnos por «ganarnos» el sustento, la Madre Tierra nos lo daría, como siempre lo ha hecho, con todo su inmenso amor y la tecnología haría lo que consideramos «tareas duras o monótonas y alienantes». Lo maravilloso de todo esto ES QUE HOY, SE PUEDE HACER, podemos vivir en el paraíso.

Por eso hoy día del EQUINOCCIO DE PRIMAVERA, otoño en el hemisferio Sur, les propongo desde este sitio «virtual» que es Creando Mundos, crear el paraíso en el que queremos vivir, aprovechando este día de IGUALDAD, y la fuerza con la cual el Sol y la Madre Tierra se juntan para iniciar el nuevo ciclo, realizando un sencillo ejercicio de observación e intención.

Utilizando leyes cuánticas, que parten de la base en que las subpartículas, de las cuales todo está formado inclusive nuestros cuerpos, están en el llamado «mar cuántico», «campo punto cero», «universo», «la mente de Dios», etc, contemplando todas las posibilidades, como si viéramos fotos de un mismo paisaje, en distintas épocas del año, por ejemplo una casa junto a un río, en invierno con el techo de la casa lleno de nieve y el río congelado, en primavera la casa con setos llenos de flores en las ventanas y el río corriendo alegre y torrentoso bordeado de flores e insectos volando, en el verano, la casa rodeada de la sombra fresca de frondosos árboles con el río invitando al baño en sus frescas aguas, en otoño, la lluvia racheada, golpeando la casa y el río corriendo gris y dejando ver las piedras peladas de la orilla. Es decir, para ese mismo lugar hay, en este ejemplo, cuatro posibilidades, todas tienen su encanto y hermosura, es entonces, cuando cada uno de nosotros con su observación e intención, deseo, puesta en una de esas fotos hará que «vivamos» ese paisaje.

Creemos ahora cada uno de los/as que esté leyendo este texto, un lugar en el «paraíso» que queremos vivir, sabiendo que creamos una sociedad COOPERATIVA, altamente tecnificada, en la que no falta de nada a nadie, en donde compartimos la ciencia, los alimentos y por encima de todo la PAZ, la Gran Fraternidad ya es un hecho y compartimos con todos los seres de todos los mundos, animal, vegetal y mineral, el vientre cálido y protector de nuestra amada MADRE TIERRA.

Pensemos en ese paraíso, pongamos nuestra OBSERVACIÓN e INTENCIÓN, suave, como si de una caricia amorosa se tratara, llena de ternura, paz y alegría en esas imágenes, utilicemos la tecnología y las leyes cuánticas y seamos Constructores – Creadores de este Mundo que ya lo tenemos, materializarlo depende de observarlo con intención.

Mi deseo «observación con intención» para todos/as es vernos rodeados de PAZ, llenos/as de ALEGRÍA, cada uno/a compartiendo con su entorno la felicidad de desarrollar su Plan de Alma.

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Lokaha samastaha sukhino bhavantu, shanti, shanti, shanti. Esta es una antigua oración escrita en sánscrito que quiere decir «QUE TODOS LOS SERES DE TODOS LOS MUNDOS SEAN FELICES, PAZ, PAZ, PAZ».

La vida vuelve

En La pétrea y dura torre de defensa,

Gallarda otrora guerrera.

Se Instala en hueco de la ONU,

La frágil e invencible Gorriona.

En el tibio nido de ramitas y Plumas,

incubará La Vida Que vuelve en la primavera.

La duramadre torre otrora guerrera y dura,

con SUS imbatibles piedras,

protegerá la Nueva Vida Que vuelve.

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