La siesta.

¿Cuánto ha pasado desde que el campanario de la iglesia tocó las 12?  ¿Unas horas o una eternidad de sol y luz brillante?

Calientes adoquines, cemento y asfalto. Calles de fuego. Calor altivo y victorioso. Árboles de hojas verdes derritiendo sombras ardientes en calles y plazas. Silencio de mediodía largo.

El aire húmedo, caliente y agobiante enlentece la marcha de los escasos caminantes. Todo es como una pasta enganchosa e invisible adormeciéndolo todo.

No se oyen risas de niños jugando en las calles. Tampoco trinos de pájaros. El calor arrecia, la chicharra canta.

Sólo queda la siesta para desangustiar el cuerpo y el alma.

Refugiados en las casas como si de una terrible tormenta se tratara, las gentes se aquietan y descansan.

Los vasos sanguíneos por el calor se dilatan, la sangre fluye lenta igual que el fuego que el sol derrama. Él sabe que si nos cansa, soñaremos sueños de siesta. Esos que no sabes si deseas o sueñas, si haces o recuerdas.

Sueños de dormir bajo la sombra fresca, donde las haya, de una tupida higuera sobre una cama de paja recién segada.

Sueños de sentir un cuerpo ardiente compartiendo y empapando sábanas. Mezclar humedades y almas. Entrar en el sueño de la siesta llenos de alegría y calma. Paz en las almas.

Respirar el perfume de jazmines y lavandas, destilados en el atanor alquímico, calentado por el sol del mediodía largo.

Soñar con agua fresca tal vez de lejanas montañas. Agua cayendo en las cascadas. Rocas enredadas de helechos y musgos donde el sol jamás derrama sus rayos.

Soñar también con lagos, anchos y caudalosos ríos refrescando praderas, bordeando bosques achaparrados. Marañas de hojas y ramas en donde el calor no pasa. Submundo de sombra fresca. Si quieres llegar al agua hay que utilizar los pasos de los nadadores carpinchos o capibaras, que ellos trazan para llegar a la hierba más allá del bosque indio.

Sueños de siesta, sueños en que no oyes las campanadas. Sueños que cuando despiertas ya pasó la calorada.

 

Las fotos son de un atardecer en el Río Negro (Uruguay), playa del Río Cebollatí (Uruguay) y una de las orillas de la inmensa Laguna Merín (Uruguay).

Dragoncito curioso, mirlo bañándose.

Compartir ratos con los animales que viven en tu casa o que la visitan es algo maravilloso.

No me estoy refiriendo a los animales de compañía, como se les suele decir a perros y gatos, esos ya son considerados «de la familia». Me refiero a los «dragones», reptiles de la familia de las lagartijas pero de patas con pequeñas ventosas que les permiten caminar sin caer por muros y paredes. Grandes colaboradores en controlar los insectos que quieran invadir el pequeño ejido.

Los otros son los pájaros, los que están en libertad. Hace años ya que colocamos recipientes con agua abundante para que en su trayecto puedan beber a gusto. Cada día pasan a beber gorriones, jilgueros, petirrojos, caderneras y mirlos. Resulta que estos últimos, los mirlos, además de beber disfrutan de los recipientes con agua para bañarse. Tenemos a toda una familia que viene varias veces al día a darse baños.

Nos alegra tanto el poder compartir casa con ellos, ver que la confianza va creciendo a momentos. Aprovechan también a comerse las orugas o caracoles que hay en el pequeño ejido del patio de la casa.

Disfrutar de verlos bañarse, beber agua y ni que decir de sus melosos cantos en los amaneceres y atardeceres.

Hoy pude fotografiar a uno de los dragoncitos mirando con curiosidad el patio. Estaba medio escondido debajo de un cuadro de cerámica que representa las cuatro estaciones del año. Luego pude filmar al mirlo bañándose.

Maravilloso sentir el corazón revistiendo y siendo el mirlo en el agua o la mirada tierna del dragón. Vibrar en la misma longitud de onda, sentir la paz.

Lo vivo como los grandes regalos que la vida.

Sinfonía de azul

La luna de junio creciendo

en el cielo y sobre la mar.

La niebla difumina las aguas

las nubes difuminan el cielo.

Figura blanca es,

la vela navegando,

hacia la niebla va

misterioso espejo

en que se mira

surgiendo otra vela blanca.

La niebla envuelve

el cielo y la mar

en un profundo misterio

sólo la luna creciente

lo puede desvelar.

Sinfonía de azules

llenando las almas

que lo quieran contemplar.

 

Caminar por la escollera de Llevant del puerto de Vilanova i la Geltrú, siempre es diferente. Hoy entre la niebla mirando la mar, se sentía la presencia de las enormes ballenas rorcual común (llegan hasta los 25 metros de largo y varias toneladas de peso). Estos días están frecuentando con sus crías la costa de Vilanova i la Geltrú.

Si abres el corazón y escuchas, puedes sentir su alta vibración de paz que nos envían. Son unos seres formidables con los que podemos compartir momentos intensos de felicidad.

Si sumamos a estas presencias la luna creciente blanca formándose de las ligeras nubes, la felicidad es infinita.

 

http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/una-ballena-amamanta-cria-frente-costa-del-garraf-5999055

 

Gracias

Portada libro ok

Quiero agradecer profundamente a todos los amigos con los que compartimos la presentación del libro «Poesía de los mundos».

A los que estuvieron en Casa del Uruguay en Barcelona y en el Centre Cívic de Mar de Vilanova i la Geltrú.

También a los que por la distancia no pudieron estar en forma presencial, pero si estuvieron intensamente en alma, envolviéndonos en la cálida mar ondulada de los sentimientos de alta frecuencia.

El maravilloso comino que es la vida, se demuestra ser como un sinfonier,  cómoda o cajonera. Hablamos de esos muebles tan prácticos de múltiples cajones.

Son muebles en los que la diversidad de cosas que guarda cada cajoncito es enorme.

En unos cajones, se guardan joyas, algunas heredadas con un simple pero enorme valor sentimental. En otro, guardamos cartas, aquellas que solíamos recibir de las lejanías. Cartas que hablan de amor, de amistad, de familia, estas a veces acompañadas por alguna foto que jamás «subirá» a ninguna nube digital. Simplemente se irá «amarilleando» igual que los protagonistas.  Alguno de estos cajones, los usamos para guardar documentos, partidas de nacimiento, titulaciones… tal vez el pasaporte, sobre todo las almas peregrinas.  En algún cajón, guardamos esa prenda de ropa especial, la que usamos para los grandes acontecimientos, doblada y bien planchada, ese cajón que cuando lo abres huele a la pastilla de jabón perfumado que se puso con amor para que la ropa estuviera con agradable olor, o el olor al saquito relleno con flores de lavanda que lo perfuma todo por años.

Como un mueble de estos es la vida. Todos tenemos nuestra cómoda. En sus cajones vamos guardando y poniendo los distintos «presentes» en que vivimos. Nunca abrimos todos los cajones a la vez, si abrimos uno los otros están cerrados para cuando llegue el momento de abrirlos.

Así fue que en las presentaciones de «Poesías de los Mundos», tanto en Barcelona como en Vilanova i la Geltrú, abrimos el cajoncito que guarda los momentos de paz, tranquilidad y alegría.

La paz, la tranquilidad y la alegría, la podemos sintetizar en felicidad. El encuentro con amigos y la charla compartida, nos llevó a disfrutar al máximo del contenido de «ese cajoncito».

Les agradezco el momento compartido y los comentarios sobre las poesías que me fueron haciendo cuando nos hemos ido encontrando o por mensajes.

Les informo, con alegría por mi parte que la 1ª edición está agotada (ja ja ja, eran 50 ejemplares). Por ahora no está prevista una 2ª edición, aunque al estar guardada en uno de los cajones de mi cómoda, tal vez se abra algún día.

Una vez más, gracias y sepan que los guardo a todos en mi cajoncito de amistad y amor fraterno. Espero y se que estamos también en el cajoncito de ustedes.  Los que tienen el libro,  lo pueden poner sobre la mesita de noche, por si se despiertan de madrugada y les cuesta dormir. Tal vez la luna, el sol, la montaña o los seres que habitan esos mundos les ayuden a conciliar el sueño.

Un abrazo grande,

Fernando en el día de la Luna Nueva de mayo o de Géminis.

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Wesak y la luna llena de Mayo

Anoche al mirar el cielo despejado de Mayo, el espectáculo de ver a Júpiter intentar brillar más que la luna, era maravilloso.

Hacia el Norte, el Carro de la Osa Mayor resplandecía. Estática en el Norte, viendo como giraban a su alrededor estrellas, constelaciones, nebulosas y planetas, Polaris contemplaba titilante el espectáculo.

El miércoles 10, será la luna llena de Mayo, millones de personas celebran lo que denominan el Festival de Wesak.

Nos dicen que en el plenilunio de Tauro, es cuando las energías del Buda se derraman sobre la Tierra utilizando la brillante y clara luz de la luna.

Son energías de intensa paz, de alegría compasiva, que nos ayuda a «ver» el camino en la Tierra. El camino personal y colectivo, el saber que somos UNA y DIVERSA humanidad.

Es el momento de sentir profundo Amor hacia nosotros mismos y a través de ese Amor crear infinitos lazos de colaboración, entendimiento, ayuda y compasión con todos los seres, sabiéndonos unidos por la fuerza amorosa que surge de cada uno de nuestros corazones.

Si el miércoles podemos mirar la luna en el cielo por un instante, dejemos que los rayos de luz inunden nuestros corazones, sintamos cómo laten conjuntamente con otros corazones en un gran y apretado abrazo cósmico.

Si por cualquier razón no podemos dejar que la luz de la luna bañe nuestros cuerpos, sólo tenemos que enfocar nuestras mentes en saber que estamos recibiendo una intensa energía amorosa igual que recibimos cada día millones de rayos cósmicos. Es simplemente abrir la puerta de nuestras mentes de par en par para que la energía búdica del amor, la compasión y la paz inunden nuestras almas y hagan flotar nuestros espíritus en el infinito e inmortal universo del AMOR.

Un buen momento para recordarnos que estamos aquí con el objetivo de SER FELICES.

Les invito a todos a encontrarnos el miércoles en el cielo mirando la luna o mientras realizamos nuestras tareas diarias en la cómplice sonrisa de alegría que de pronto nos llega y no sabemos muy bien el porqué. Seguro que cuando nos ocurra esto, sabremos que nuestro corazón se está llenando de energía pura de AMOR.

Desde ya un enorme abrazo cósmico.

Mañana de primavera

En el aire brilla el espíritu del sol,

nace en las tiernas hojas de la viña,

zumba en los insectos que van a la flor.

Antiguas masías brillan al sol,

oliendo romeros y tomillos en flor.

La glorieta se mira en el charco y la mar.

La estupa envía sus rayos de Paz,

a la montaña, las flores, las viñas

a todos los seres que detienen su andar.

Sólo respirar el aire que brilla necesitas

para encontrar la Alegría y la Paz.

 

Paseo de primavera por el Massís del Garraf.  Las fotos son de Can Camps y la antigua Can Domenech hoy habitada por monjes budistas de Sakya Tashi Ling, con la estupa consagrada a la Paz. Siempre surgiendo entre los valles del massís, la hermosa mar Mediterrània.

 

POESÍA

Palabra de origen griego, «creación», «dar a luz».

Es el momento en que un sentimiento, una sensación, un paisaje, un instante es captado y atrapado en palabras. Empaquetar sentimientos y momentos con palabras. Estas cuando sean leídas, se abrirán como una flor en primavera y harán sentir al lector los sentimientos y sensaciones que encierran las palabras como dulce perfume en una noche de verano.

FELIZ DÍA DE LA POESÍA.

La mar llena de luz, brilla

esculpe con amor las rocas.

En verdes y azules turquesa

dibuja los fondos marinos.

La luz está en el aire

inundándolo todo.

La mar respira luz

brillando como un espejo.

Almendros, mar, abejas

Levanta la mar su húmeda manta de niebla

lejanías sumergidas en la brumosa niebla.

Cerca, las gaviotas juegan, balanceándose en las olas.

El faro respira primavera,

surge erguido entre perfume de almendras.

Infatigables abejas cargan de polen

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sus pilosas patitas traseras.

Mirando el cuadro, el sol se ríe

derrama luz en el aire que la niebla lleva.

Llena de alegría, la mar me dice

se ha cumplido otra vez,

la promesa de primavera.

La luna en la penumbra

En el inmenso juego de las esferas

la brillante luna llena entró.

Febrero frío y nevado la contempla.

Surge vestida de dama blanca

envolviendo con sus hilos de plata

mares, montes, praderas y amores.

Quiso en vano ocultar el amor a su amado,

y en la penumbrosa sombra entró,

más sólo una sonrisa despertó

al quedar su cara tiznada por tenue sombra,

que su amor lleno de luz no ocultó.

 

Luna llena de febrero de 2017 en septentrión con eclipse penumbral.

Las abejas, los romeros, las lavandas…

A las pequeñas pero inmensas cosas que pasan por nuestras vidas en un instante cualquiera, de una mañana cualquiera, en un día cualquiera. Momentos de amor en que te haces UNO con el instante, pequeñas cosas al igual que la lluvia fina humedece nuestras almas para que germinen en nosotros la Paz y la Alegría.

Al abrir la puerta a las abejas, los romeros las lavandas y la luna, en esa sinfonía de zumbidos y perfumes surgió un susurro lejano en forma de poesía.

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Mientras la luna adormilada empieza a menguar

las maravillosas abejas vuelan sin parar.

De lavanda y romero a buscar polen van.

Caminante si te haces uno en su volar,

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perfumes de lavanda y romero paladearás,

verás a la luna que dormitando está

hacerte un guiño de amor o tal vez susurrará,

palabras que con el zumbido de las abejas,

mezclando perfume de lavanda y romero escucharás.

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